Perdón
En estos días, como pocas veces, hemos escuchado (y leído) en los medios de comunicación hablar sobre Justicia, venganza y perdón.
Todas las sociedades humanas han tenido algo que perdonar, vengar o juzgar.
Pero que pasa a nivel individual?
El perdón ha sido el tema que hemos elegido para dialogar en nuestra última reunión de grupo.
Y que relación puede tener el perdón con el dolor crónico?
Veamos:
Es un aporte del Cristianismo. Hasta ese momento las religiones monoteístas hablaban de justicia o venganza.
Perdón proviene del prefijo latino “per” y del verbo latino “donare”, que significan, respectivamente: pasar, cruzar, adelante, pasar por encima de… Y, donar, donación, regalo, obsequio. De esta manera la misma palabra nos acerca a la idea de cese de una falta.
Y que NO es el perdón. No es negar el dolor.
No significa recomponer vínculos.
No es anular las consecuencias.Perdón no implica indulto.
El perdón no es olvido.
No es aceptar lo ocurrido con resignación
No es excusar o justificar un determinado hecho.
Perdonar es:
Disolver el rencor que sentimos hacia quien nos hirió.-
Y que es el Rencor
Proviene de la palabra latina “rancer”, que a su vez viene de “rancio”. Algo que huele mal, algo descompuesto, “porque no se usó cuando correspondía”.
Es un resentimiento arraigado y permanente.-
José Antonio Marino nos dice : "Cuando alguien sufre una ofensa, se enfurece. La ira despierta el deseo de devolver el golpe, de vengarse. Si consigue hacerlo, se desahoga y desaparece. Pero si no puede consumar la venganza, ni olvidar ni perdonar, esa furia se queda guardada, envejece y se enrancia. Pues bien, de la palabra rancio procede rencor, que es la ira envejecida. Estas aventuras del lenguaje me parecen maravillosas".
Y como podemos gestionar el odio, el rencor y la rabia? Emociones por otro lado , profundamente humanas:
-Negándolo, no permitiéndome sentir la rabia, o intentando transmitir que no me ha afectado.-Viviendo enojados, con un enojo que me inmoviliza y se “enrancia”.- -
O perdonar.
Podemos desearlo pero no basta con eso. La voluntad de perdonar es necesaria pero no es suficiente.
Y entonces que podemos hacer???
Una de las mejores estrategias es dejar pasar un poco de tiempo entre la ofensa y mi respuesta. Por que en muchas oportunidades puedo ver los hechos con más objetividad. El perdón es un proceso emocional lento y que necesita “sedimentación”.
También expresar con claridad y honestidad lo que me ha pasado y como me he sentido.
Si puedo decírselo a la propia persona, mejor y si eso no fuera posible a alguien que pueda escucharme afectuosamente.
Cuando la otra persona reconoce la acción que me dañó, abre las puertas hacia el perdón.
Cuando lo sabe y no lo reconoce, es más difícil perdonar y mi resentimiento funciona como recordatorio para que no me vuelva a ocurrir, y no me puedan dañar otras personas.
Y la comprensión. (que no es igual que justificación).
Por que hizo lo que hizo?
Lo que hizo el otro lo hizo por maldad? por ignorancia? Por una situación personal difícil?
Puedo mirarlo desde dos puntos de vista:
…es un sádico, un mal nacido!!…disfruta/ó con el sufrimiento ajeno!!!(Este tipo de enfoque refuerza mi resentimiento y mi deseo de venganza)
O este otro:Como seres humanos estamos en un continuo proceso de aprendizaje y crecimiento
y podemos cometer acciones sin tener “conciencia emocional” de lo que hacemos.
Si perdono a alguien que no reconoce su acción (o que ya no está) puedo sentir que estoy consintiendo una impunidad más que una comprensión superadora. Y puedo quedar expuesta a que alguien me vuelva a dañar.
Y el agravio y el rencor pueden pasar a ser el eje de mi vida.
Pero lo que me encarcela no es el agravio, es el rencor.-
El perdonar es un proceso interno que sólo puede realizar la persona perjudicada.
Es un trabajo tan personal e íntimo que, a veces, no es necesario que quien haya provocado el daño pida perdón.
El perdón es liberador. Libera al que perdona!! Es un acto de amor hacia uno mismo.
Por eso tiene un efecto curativo no sólo con las heridas emocionales sino también a veces con las físicas. Por que como ya hemos visto otras veces, escribimos nuestra historia en el propio cuerpo.
Y el perdonarme a mi misma/o?
Porqué hice lo que hice??
Cuando asumo mi condición de aprendiz, cuando reconozco mis errores;la pena por lo que sucedió puede continuar pero cesa el auto reproche que tortura.
Bibliografía:Amelia Valcarcel: Filósofa.La memoria y el perdón.
Norberto Levy: Médico.Perdonar para ser más libres.-
Juan Carlos García Castañeda. Filósofo y ensayista.
José Antonio Marina: Fílósofo, pedagogo y ensayista.