- PRIMERO RESPIRA, LUEGO PIENSA
Con la respiración, logramos canalizar a nuestro favor las energías acumuladas, lo que nos permite tener claridad de ideas y así lograr concretar nuestros propósitos personales.
Al aumentar la capacidad pulmonar, ingresará más oxígeno a los pulmones, de ahí a la sangre, a los demás órganos y al cerebro, lo que le ayudará a relajarse y a tener una visión positiva frente a la vida cotidiana.
Practicamos movimientos respiratorios muy sencillos pero altamente efectivos:
1) Rectificar postura, columna recta, juntar las manos abajo, palmas mirando al frente. Pegar la lengua al paladar e inhalar por la nariz, lentamente siguiendo el movimiento de los brazos.
2) Se debe continuar inhalando poco a poco mientras los brazos suben formando un círculo hasta llegar con las manos sobre la cabeza. En esta posición contener el aire unos 5 segundos.
3) Soltar la lengua y redondear los labios exhalando por la garganta produciendo un suave sonido “hhhaa…”, mientras regresan los brazos en forma circular siguiendo el mismo camino del inicio.
Finalizamos la sesión con una relajación.